¡Ya hay más de un millón de Gen2 instalados en el mundo!
Recientemente, en Otis, hemos alcanzado y sobrepasado la increíble cifra de un millón de ascensores Gen2 instalados en todo el mundo. Un ascensor que ha supuesto una auténtica revolución en el sector y que se consolida al alcanzar esta emblemática cifra.
Desde que Elisha Graves Otis, a mediados del siglo XIX, diseñara y fabricara el primer ascensor seguro de la historia y el primero, por tanto, apto para su uso por personas, los ascensores fueron evolucionando progresiva, pero lentamente durante el siglo XX; y casi siempre de la mano de Otis.
Sin embargo, con la llegada del siglo XXI todo empezó a cambiar de forma vertiginosa. Coincidiendo con el cambio de milenio Otis lanzó al mercado lo que supondría la reinvención del ascensor, el Otis Gen2. Fue el nacimiento de los ascensores de segunda generación. El ascensor, un invento que ya cambió el mundo, permitiendo la construcción en altura y logrando accesibilidad allá donde antes no la había, ahora lo volvería a cambiar, haciéndolo más sostenible, confortable y seguro que nunca.
El Otis Gen2 se basa en un principio aparentemente muy simple: en lugar de utilizar los tradicionales cables de tracción y suspensión de acero trenzado, utiliza cintas planas de acero recubiertas de poliuretano. Sin embargo, este simple hecho proporciona una serie de ventajas a priori inimaginables.
Las cintas son mucho más flexibles que los cables, lo que permitió utilizar poleas de tan solo 8 cm. de diámetro, en lugar de las grandes poleas con un diámetro de 60 cm., que tienen los ascensores convencionales. De este modo dejó de ser necesaria la instalación de un reductor, con lo que se evitó tener que usar engranajes que generan ruido, desgaste, posibles averías y pérdidas energéticas. Fue así como nació la máquina Green Power de los Gen2, de diseño radial, dotada de un motor de imanes permanentes, un 50% más eficiente que una máquina convencional y un 70% más pequeña, silenciosa y con una fiabilidad nunca vista hasta entonces.

Las cintas planas recubiertas de poliuretano suprimen el contacto de metal con metal y por tanto evitan el desgaste y el ruido, proporcionando un funcionamiento más suave, silencioso y fiable. Además, al contrario que los cables de acero trenzado, no necesitan ser lubricadas, así como tampoco la máquina, ya que cuenta con rodamientos encapsulados y lubricados de por vida, con lo que los ascensores Otis Gen2 no general residuos contaminantes.
El conjunto se completa con un encoder digital, que aporta una precisión de parada casi perfecta, y un sistema de frecuencia e intensidad variable, gracias al cual los arranques y deceleraciones son suaves y confortables.
En definitiva, un ascensor capaz de ahorra hasta un 70% de energía comparado con sistemas hidráulicos, con un confort de viaje sin precedentes y respetuoso con el medio ambiente como nunca había sido un ascensor antes.
Casi un millón de edificios, comunidades de propietarios y usuarios entre los que se encuentran El Corte Inglés, Banco Santander, NH Hoteles, BBVA, Meliá, Quirón, Mapfre, Carrefour… cuentan ya con equipos con esta nueva tecnología y disfrutan de todas estas ventajas.
Gran parte de este éxito se debe a la compañía española, a Zardoya Otis, ya que fue aquí donde se desarrolló la versión denominada “Comfort” (ahora “Life”) que fue la que se comenzó a instalar a gran escala en todo tipo de edificios. Un orgullo y un motivo de satisfacción para todos los que formamos esta compañía.
