El Corte Inglés confía en Otis para sus dos nuevos atrios de escaleras en su centro del Paseo de la Castellana de Madrid

 

En la primavera de 2020, Carlos Sánchez Diezma, del departamento de Grandes Clientes, perteneciente a la Dirección Comercial Servicios, como coordinador de la compañía con El Corte Inglés, convocó a los responsables del departamento de escaleras de la Dirección de Zona de Madrid a una reunión con los responsables a nivel nacional y del propio centro de El Corte Inglés del Paseo de la Castellana de Madrid, dado que se iban a poner en marcha obras en el centro comercial que afectarían a las escaleras mecánicas.

Fue el principio de unos meses plenos de trabajo en la actividad de escaleras, ya que hubo que revisar necesidades y actuaciones, planificar todos los trabajos… y atender a modificaciones de última hora.

Finalmente había que actuar sobre 14 escaleras del centro comercial. Había que cambiar de posición a ocho de ellas y retirar seis, con su correspondiente traslado al gestor medioambiental para su eliminación. Todo ello con una planificación muy ajustada, lo que suponía un reto, tanto para Otis, como para el resto de los oficios implicados.

El objetivo era crear en el centro comercial dos atrios (uno con cuatro escaleras, y otro con dos). De acuerdo con la definición de Atrio: “Recinto cerrado y normalmente porticado que precede a la entrada de un edificio”, la nueva ubicación de las escaleras permitiría una visión completa de la zona, con el objetivo de generar un espacio más atractivo y una agradable sensación al entrar en el centro comercial. 

La primera acción fue confirmar que los cambios de posición que se pretendían eran posibles, teniendo en cuenta la altura de las escaleras y las posibilidades de movimiento en las plantas, para llegar a su posición definitiva. Este fue uno de los puntos más complejos, dado el número elevado de pilares, así como la existencia de espacios reducidos para poder acometer los giros y mover las escaleras con aproximadamente 5.000 kilos de peso y unos 15 metros de longitud en su posición horizontal. Fue necesario además determinar las rutas, identificar los giros, y las elevaciones de las escaleras para disminuir distancias aprovechando al máximo el tiempo disponible para poder terminar en plazo.

Nos pidieron realizar los trabajos en verano, fijando la apertura de esta zona nueva para la campaña de Navidad. Nos solicitaron cambios de última hora que afectaban al número de escaleras a retirar, a las posiciones definitivas, y a la estética de las escaleras (revestimientos, iluminación, hacer panorámica la parte mecánica), pero ahora que está hecho, podemos decir con orgullo profesional que ha sido todo un éxito.

Por supuesto, ha sido un éxito compartido. Gracias a la experiencia y pericia de nuestro supervisor Felipe Expósito, al apoyo de la Dirección de Obras, al buen hacer de nuestros colaboradores externos en los trabajos de desmontaje, montaje y nueva estética, en resumen, a todos los que participaron. Mención importante, el apoyo y la gestión de Carlos Sánchez Diezma en todo lo referente a la relación con nuestro cliente.

Se consiguió, no solo terminar en plazo, con la calidad esperada en los trabajos (alta teniendo en cuenta que se trata de escaleras con más de 40 años de uso), sino, además, asumir y superar todas las variaciones y nuevas exigencias que surgieron. 

Los trabajos se culminaron en el plazo y calidad prevista con nuestro cliente, satisfecho gracias al esfuerzo y compromiso de todos los que hemos intervenido en esta remodelación.

Javier Fontaneda, Alfredo Sordo y Carlos Sánchez Diezma.