Nacho Escobar Fauste, operario de fábrica de Madrid es cinturón negro 1 Dan de Taekwondo, cinturón negro 3 dan de karate del estilo Shito Ryu, además de profesor con titulación oficial de karate, árbitro nacional B de karate por la Federación Madrileña de Karate y Coach nacional y regional. Hablamos con él para conocer cómo comenzó en el mundo de las artes marciales y qué le ha aportado esta pasión durante todos estos años.  

¿Cuándo comenzó tu camino en las artes marciales y el karate? ¿Podrías contarnos cómo comenzaste?

Mi camino en las artes marciales es bastante extenso. Llevo más de 30 años practicando artes marciales de forma ininterrumpida. Durante este periodo de tiempo he tenido muchas experiencias, muchas vivencias, éxitos y también fracasos… Gracias a las artes marciales he tenido la oportunidad de conocer a grandes personas, grandes competidores y grandísimos artistas marciales de diversas modalidades. 

Desde que era pequeño siempre me atrajeron mucho las artes marciales.  Crecí en pleno furor de la época de Bruce Lee, y siempre quise ser como él (y debo decir que ¡a día de hoy mi admiración hacia él sigue intacta!). Siempre le pedí a mis padres que me apuntaran a un gimnasio, pero con un único sueldo y cinco miembros en mi familia poco se podía hacer.  Un día mi madre me dijo: “si entra tu hermano a trabajar en Otis te apunto al gimnasio”. Y así fue: ¡dicho y hecho! En el año 1990 comenzó mi hermano a trabajar y fui directo a apuntarme. 

Además de karate, ¿practicas o has practicado otras artes marciales?

He tenido la suerte de haber practicado varias artes marciales como full contact, kung fu, Kali Filipino, Jeet Kune Do, Taekwondo, boxeo. hasta que di con el arte marcial que se ha convertido en mi pasión y mi estilo de vida: el karate. 

Sabemos que hay diferentes estilos de karate, ¿podrías contarnos cuál practicas tú y en qué consiste? 

Yo practico el estilo Shito Ryu, que es el estilo de karate más practicado en España. El karate lo dividimos en “kata” (secuencia de movimientos que ya están establecidos haciendo técnicas ante un adversario imaginario), “kumite” (combate) y “kihon” (la base técnica del karate). En mi caso, soy kumitero hasta la medula, pero también me apasiona entrenar kata y kion. Cada clase me la tomo como una superación personal, dar lo mejor de mí mismo, hacerlo lo mejor que pueda y siempre queriendo mejorar al máximo.

Como cualquier pasión, además de muchas alegrías también requiere de esfuerzo y sacrificio, ¿cómo llevas compaginar tu vida laboral en Otis con el karate? 

Puedo hacerlo porque tengo a mi lado a una mujer maravillosa que me ayuda en mi camino y entiende que para poder perseguir nuestras metas en la vida requiere de esfuerzo, trabajo y constancia. Para poder estar al más alto nivel de competición con los chicos hay que dedicar muchas horas de entrenamiento.

¿Cómo organizas tus entrenamientos? ¿qué implicación tienes actualmente con el mundo del karate?  

Tengo la gran suerte de entrenar en uno de los mejores clubes que hay en España y con más historia del karate español, Gimnasio Mabuni, y siempre de la mano y bajo la supervisión y tutela de mi Maestro, amigo y segundo padre Pedro Fernández, al cual le debo todo lo que soy en el karate. También tengo la gran suerte de compartir mi gran pasión con mis dos hijos, Iván y Daniel, que también me acompañan en este camino tan bonito.

En la actualidad formo parte del equipo arbitral de la Federación Madrileña de Karate (FMK), con el que estoy aprendiendo mucho sobre la competición. Esto me sirve para poder orientar y dirigir junto con mi maestro a los competidores que tenemos en el club.

Por último, queremos conocer qué significa para ti el karate….

Para mí, el karate es el deporte más completo, es un estilo de vida, es mi estilo de vida. Es una fuente inagotable de beneficios a nivel físico y psicológico donde se trabaja a nivel físico la fuerza, velocidad, potencia, equilibrio, coordinación, flexibilidad, y a nivel psicológico la superación personal, el esfuerzo, la constancia y la disciplina. Todos estos factores convierten al karate en un deporte muy completo, especialmente muy recomendable y beneficioso para niños pequeños. Desde aquí animo a todos, tanto niños como adultos a que prueben la práctica de este arte marcial que sorprende desde el principio.

Gracias por la oportunidad que me habéis dado para poder difundir el Karate.

Oss.